miércoles, 16 de marzo de 2016

Documento inedito de la historia del Dembow

“Yo, ser supremo ante la vida, el dembow y el amor, me proclamo rey de todas vuestras tierras, marido de todas vuestras mujeres y padre de todos vuestros prematuros hijos. Me proclamo dj de todas vuestras discotecas, portero de cualquier fiesta, y jefe relaciones de cualquier rave cañera. Me hago poseedor de todas vuestras gorras, collares y camisas que servirían de falda para cualquier niña. Y vosotros, sucios plebeyos de tierra, quedareis aún en deuda, vuestras vidas, serán a mí debidas. No viviréis un segundo más en cualquier botellona si vuestros pasos no son leales a mi flow o el de mis amigas.


Hoy empieza un nuevo día, en el que no habrá grandes ni pequeñas familias, en el que no habrá vida sin obediencia, y en el que no habrá perreo sin respeto a mi valía. Todos seréis iguales pues vuestras diferencias serán minúsculas a mi grandeza.


Ya no habrá ni música ni ciencia, cualquier imagen, cualquier fantasía, no será mayor que mi imagen en vuestra cabeza victoriosa. Y eso que ahora tenéis pero que en un futuro nadie sabrá de su existencia, eso, será vuestra mayor arma suicida. Cualquier persona, sea de la familia que sea, si se deja llevar por esa cosa a la que algunos todavía llaman cerebro, no durarán en este reino con vida.


Si sabéis lo que se precia, viviréis plácidamente, bajo mi mandato, evidentemente. Pero con vuestra libertad y garantía de que nada malo, ningún crimen ni venganza os vaya a atormentar en cualquier noche en la que salgáis de jauría. Viviréis con comida, subsistencias y wifi a full hd de sobra, y con un hogar donde vuestros mayores secretos y pensamientos podréis esconder. Y, por si no lo habíais dado por hecho ya, nunca os faltarán gorras con todo el swag del mundo para desfasar en cualquier lugar.


¿Alguna duda shurmanitos?”


-Discurso de Johny de los Cármenes Rodríguez Roldán antes de proclamarse portador del wifi-supremo. -
Año 11 Después del Twitter


lunes, 14 de marzo de 2016

Musik

Tengo las orejas taponadas con cierto artilugio que funciona como alas y me lleva al mismo cielo en un instante. Siento, el regalo que muchos artistas han dejado para nosotros sus oyentes. Y recuerdo, aquel primer momento en el que pude escuchar cualquier canción, y, sin embargo, recordar no sería la palabra más adecuada, se queda corta, flotar, flotar encaja. Flotar en esa imagen que crea el recuerdo, en ese olor que deleitaba a mi olfato, suspirar por lo que me hacía suspirar, y acabar amando lo que llegue a amar. También a olvidar, olvidar lo que no puedo de mi memoria borrar. Olvido mi presente para eliminar mi sombra en el pasado, y curioso que, rememorando, estoy olvidando. Todos mis rencores, penas y lamentos se van como yo, flotando.

El color de aquella tarde es proyección en mi cerebro, como si este no fuera más que un simple cine donde yo con los ojos cerrados me siento y admiro la obra de un artista. Si cocinaba mientras música escuchaba, vuelvo a comer aquellos alimentos, a olerlos. Si era primavera, aunque en invierno, en primavera me siento. Si el cielo estaba azul, aunque esté lloviendo, el sol brilla en mi cuerpo, y azahar, azahar me trae la canción que no el viento.

Nada mejor, que la música, para llenar tu mente de buenos recuerdos, y tu alma, de los mejores sentimientos.